sábado, 22 de julio de 2017

Querer y amar.

-“Te amo” - dijo el principito…

-“Yo también te quiero” - dijo la rosa.

-“No es lo mismo” - respondió él…

"Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.

Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.

Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.

Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.

Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.

Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.

Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.

Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”

-“Ya entendí” - dijo la rosa.

-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.

viernes, 9 de junio de 2017

Y si el mundo sobrevive, los profesores de historia explicarán el siglo xx a través de sus símbolos: mostrarán a sus alumnos la botella de Coca-Cola, la pelota de fútbol, el televisor, la computadora, la bomba de neutrones. Y para explicar la dignidad, mostrarán el pañuelo blanco de las rondas de Plaza de Mayo
Eduardo Galeano


“El payaso no soy yo, sino esa sociedad tan monstruosamente cínica e inconscientemente ingenua que interpreta el papel de seria para disfrazar su locura”


martes, 2 de mayo de 2017

Cuando llegaste

Cuando llegaste me pregunté si estaba preparada para recibirte.
Todo este tiempo pensando en cómo serías. Imaginando.
Cuando llegaste no sentí que el mundo se daba vuelta ni que de repente el universo cambiara su marcha: fue algo mucho más suave y sereno. Como si por fin dos partes se juntaran, despacio. Para quedarse unidas para siempre.
Cuando llegaste mi cuerpo se acomodó al tuyo. Mi brazo se volvió cuna, mi cuerpo entero se convirtió en refugio, en mecedora. Aprendí a darte calor con mi calor. A entender qué significaba cada uno de tus sonidos.
Cuando llegaste todo siguió igual pero yo cambié. 
Cambié mucho y para siempre. 
Descubrí los miedos. Descubrí todo lo que no sabía, lo que me faltaba aprender, pero también descubrí ese lazo invencible que nos va a unir pase lo que pase. No importa si algún día estamos lejos: los dos sabemos que ese hilo infinito, invisible, es capaz de atravesar montañas y océanos. 
Y que ahí donde tu corazón esté latiendo, ahí, ahí mismo, voy a estar con vos.
Hoy te enfrentas a un nuevo desafío. El entendimiento. Hoy entiendo que cada uno tiene un viaje y que ese viaje es intransferible. Que la soberbia espiritual es una de las peores luchas que tenemos en nuestro propio camino como seres alados en la Tierra. Que el amor no todo lo puede. Por lo menos, no de la forma que pensamos o deseamos. Hoy dejá que los otros, aún esos tan amados por vos, hagan su propio recorrido. No te creas invencible. No lo sos. Sos sólo la expresión de tu Ser que sigue caminando la vida, acumulando experiencias y perfeccionándose en el maravilloso mundo de dar y recibir amor. Calma tus deseos, apaga el agua, que brote la ternura que el sol alimenta. Solo sos responsable de tu propio caminar. No te detengas por otros en tu evolución. No la juzgues. No te juzgues. Que los tiempos definitivos ya están desarrollándose. Nada más tenés que hacer. Que el amor fluya sin medida. Que cada tiempo, cada despertar, cada paso en el camino esté bendecido. Y que tu respiración se tranquilice para que cada aliento sea el sagrado.

viernes, 3 de marzo de 2017




Después de haber visto
tantas sonrisas por el mundo,
sigo pensando 
que la tuya es mi favorita.

El abejorro

“Ha sido establecido científicamente que el abejorro no puede volar. Su cabeza es demasiado grande y sus alas demasiado pequeñas para sostener su cuerpo. 
Según las leyes aerodinámicas, sencillamente no puede volar. Pero nadie se lo ha dicho al abejorro. Así es que vuela.

Sin embargo, mientras el técnico se esfuerza por demostrar la imposibilidad del vuelo del abejorro, allí está este bicho negro, desproporcionado y peludo volando plácidamente contra toda ley aerodinámica, libando despreocupado el néctar de una flor.

Nadie se eleva más allá de sus propias expectativas.